Una herramienta pequeña y sin trampa

Ni cuentas, ni publicidad invasiva, ni promesas que no podamos cumplir.

ReelVault salió de una molestia muy concreta: querer guardar un vídeo propio de Instagram y no encontrar una forma decente de hacerlo. Lo que había estaba lleno de ventanas emergentes, esperas artificiales y botones que en realidad te llevaban a otra web.

Hicimos justo lo contrario. Una página, una caja de texto y un botón. Si el contenido es público, se baja; si no lo es, lo decimos con claridad y explicamos el motivo.

No pedimos cuentas ni correos, no guardamos un historial de enlaces y no metemos anuncios entre tú y el archivo. Cuando algo cuesta dinero —servidores, ancho de banda— lo asumimos como parte del proyecto, no como un cebo para venderte una suscripción.

Con qué criterio trabajamos

Claridad antes que marketing

Si algo no funciona, se dice. Preferimos un mensaje honesto a un botón que finge cargar.

Privacidad desde el diseño

Sin cuentas, sin perfiles publicitarios y sin vender enlaces a terceros.

Respeto al autor

La herramienta sirve para guardar tu contenido o el que tienes permiso de usar. No está pensada para apropiarse del trabajo ajeno.

¿Tienes un enlace ahí a mano?

Pégalo y en un par de segundos estará en tu galería.

Probar sin registro